El atún y el queso se complementan bien, pero a la vez mantienen sus dos sabores diferenciados en el paladar. Nadie se resiste a una croqueta, esa deliciosa entrada con capa crujiente y de suave contenido. Aquí veremos una receta de croquetas de atún con queso que puede servir incluso como plato principal.
Ambos ingredientes funcionan muy bien juntos, sin llegar a fusionarse, pero tampoco creando mucho contraste. Tanto el atún como el queso crema tienen un sabor suave que, junto al crujiente de la capa exterior, resulta irresistible. Hacer croquetas es un arte, y su perfección depende en buena parte del proceso de freírlas. Antes de explicar la receta, es bueno conocer algunos tips para obtener un excelente resultado.
La primera recomendación al freír croquetas se refiere a la temperatura del aceite; la grasa de la fritura debe estar muy caliente para lograr una capa bastante crujiente. Si el aceite no estuviera lo suficientemente caliente, se retrasará la cocción y con ello las croquetas podrían abrirse y dañarse. Sin embargo, tampoco deberá estar humeante: lo ideal es una temperatura entre 175 y 180 °C.
La segunda variable tiene que ver con el tipo de aceite. Para muchas frituras, el aceite recomendable es el de girasol o de maíz; el de oliva tiende a emitir humo muy pronto como señal de estarse quemando. Por otro lado, la cantidad de aceite será tanta que cubra por completo las croquetas; de lo contrario se abrirán antes de cocinarse. El control del aceite es una de las cuestiones principales de esta elaboración.
Finalmente, deben freírse algunas croquetas cada vez. Es decir, no hay que freírlas todas juntas, pues así bajaría repentinamente la temperatura del aceite.
Croquetas de atún con queso
Esta receta está pensada para 10 personas. La masa se logra con papas trituradas, pero estas se pueden sustituir por la clásica crema bechamel siempre que se mantengan los ingredientes principales.
Ingredientes
Dos tazas de atún desmenuzado bien escurrido (400 g)
200 gramos de queso crema
4 papas medianas
3 huevos
½cebolla
2 tazas de pan rallado o molido (300 g)
3 cucharadas de harina de maíz (45 g)
1 taza de harina de trigo (150 g)
2 cucharadas de perejil finamente picado (30 g)
Sal y pimienta al gusto
Aceite de maíz o de girasol
Preparación
Cocinar las papas en agua sin pelarlas, hasta que estén blandas. Pelar y triturar completamente las papas en un recipiente.
Cortar la cebolla muy finamente y rehogarla en un poquito de aceite. A las papas trituradas agregar el atún desmenuzado, la cebolla, un huevo, la harina de maíz y el perejil. Revolver muy bien. Salpimentar la mezcla anterior y agregarle el queso crema cortado en dados, revolviendo sin integrar del todo. Batir los dos huevos restantes en un plato hondo.
Moldear bolas pequeñas o formas alargadas con las manos. También se puede introducir la mezcla en una bolsa de plástico a la cual se le corta una punta para utilizarla como manga. Así se obtiene un cilindro largo de un solo grosor y se procede a dividirlo con un cuchillo mojado. Obtenidas las formas deseadas, enfriar las croquetas en el refrigerador durante una media hora, tapadas con film plástico.
Pasar las croquetas primero por la harina, luego por los huevos batidos y finalmente por el pan rallado. Hacer esto hasta agotar la mezcla. En este punto las croquetas se pueden congelar para freír en el momento deseado.
Una vez endurecidas se meten juntas en una bolsa y se continúan congelando ya sin temor a que se deformen. Cuando se vayan a freír, se recomienda esperar una hora aproximadamente después de sacarlas del refrigerador. Calentar el aceite en una sartén profunda a aproximadamente 180 °C. Freír algunas croquetas hasta que estén doradas. Continuar friendo las demás hasta acabar. Colocarlas en papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
Servir y consumir las croquetas de atún con queso, preferentemente en caliente.
Estas croquetas de atún con queso se pueden acompañar con diferentes tipos de salsas; combinan bien con aquellas elaboradas a partir de frutas cítricas, de alioli, de aguacate o de tomate. Una ensalada fresca es una buena opción de guarnición, si las croquetas se presentan como plato principal.