Investigadores alertan sobre posibles riesgos de los cigarrillos electrónicos de alta potencia

Investigadores alertan sobre posibles riesgos de los cigarrillos electrónicos de alta potencia

Investigadores alertan sobre posibles riesgos de los cigarrillos electrónicos de alta potencia

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Riverside (UCR) reveló que los cigarrillos electrónicos desechables de alta potencia podrían volverse más tóxicos a medida que se usan, especialmente cuando están cerca de agotarse.

La investigación encontró que estos dispositivos, conocidos también como “vapes”, pueden acumular sustancias químicas dañinas con el paso del tiempo y el uso continuo, lo que podría representar un mayor riesgo para la salud de los consumidores.

¿Qué descubrieron los científicos?

Los investigadores analizaron cigarrillos electrónicos desechables populares usados por consumidores en el sur de California y compararon el líquido restante de esos dispositivos con productos nuevos de las mismas marcas y sabores.

El objetivo era identificar cómo cambia la composición química del líquido después de cientos o miles de inhalaciones.

El estudio se enfocó en los aldehídos, sustancias químicas que se forman cuando el líquido del vapeador se calienta para producir vapor. Algunos de estos compuestos ya son conocidos por ser perjudiciales para la salud.

Los resultados mostraron que, tras el uso prolongado, aumentaron significativamente sustancias tóxicas como:

  • Formaldehído
  • Metilglioxal (MGO)
  • Glioxal (GO)

El formaldehído, por ejemplo, está catalogado como una sustancia cancerígena.

Más uso, más sustancias tóxicas

Según los investigadores, mientras más se utiliza un vapeador de alta potencia, más probabilidades existen de que se acumulen estos compuestos químicos en el líquido restante.

“Encontramos concentraciones importantes de sustancias tóxicas en algunos dispositivos usados. No eran cantidades pequeñas”, explicó Esther Omaiye, investigadora principal del estudio.

Para entender mejor el impacto en la salud, los científicos expusieron células pulmonares humanas a algunas de estas sustancias. Descubrieron que el metilglioxal provocó daños importantes en las células, alteró su funcionamiento normal y aumentó el estrés oxidativo, un proceso relacionado con inflamación y enfermedades.

Además, el estudio concluyó que esta sustancia era entre 10 y 100 veces más tóxica que el acetaldehído, otro compuesto presente en el vapor de los cigarrillos electrónicos.

Preocupación por los vapeadores desechables

Los investigadores señalaron que muchas personas utilizan los vapeadores hasta el final de su vida útil, sin saber que podrían estar inhalando mayores cantidades de químicos dañinos en las últimas caladas.

“Los líquidos que quedan en un dispositivo muy usado tienen una composición química mucho más tóxica que la de un vapeador nuevo”, indicó la profesora Prue Talbot, autora senior del estudio.

Actualmente, muchos cigarrillos electrónicos desechables están diseñados para ofrecer miles de inhalaciones antes de desecharse, lo que prolonga la exposición a estas sustancias.

Piden más regulación y estudios

Los científicos consideran que es necesario actualizar las normas de seguridad y exigir pruebas durante toda la vida útil de estos dispositivos, no solo cuando son nuevos.

También recomendaron a los usuarios tener precaución con los vapeadores que producen grandes cantidades de vapor, especialmente cuando están por agotarse.

“El número de caladas no debería verse solo como una estrategia de marketing. Es un factor que puede influir directamente en la exposición a sustancias químicas”, concluyó Talbot.

El estudio fue publicado en la revista científica ACS Omega y contó con la colaboración de investigadores de la Universidad Estatal de Portland.

 

Fuente Consultada: Medicalxpress.com
IGR

Artículos Relacionados

Recién agregados

Categorías

Recien Añadido