Un nuevo estudio internacional, liderado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv (Israel), ha revelado un mecanismo molecular esencial hasta ahora desconocido que impulsa la progresión de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
Este hallazgo, publicado en la revista Nature Neuroscience, podría abrir una nueva era en el desarrollo de tratamientos eficaces contra esta devastadora enfermedad neurodegenerativa.
La ELA se caracteriza por la pérdida de la conexión entre las células nerviosas y los músculos, conocida como unión neuromuscular (UNM), lo que resulta en la parálisis progresiva de los pacientes.
“Sabemos que en la ELA, estas uniones neuromusculares se ven afectadas. Sin embargo, los mecanismos moleculares que causan este daño permanecían desconocidos hasta ahora y, por consiguiente, no se había desarrollado ningún tratamiento eficaz,” indicó el Profesor Eran Perlson, de la Universidad de Tel Aviv.
El Misterio de la Proteína Tóxica
La mayoría de los casos de ELA están vinculados a la formación de agregados tóxicos de una proteína llamada TDP-43, que se acumula fuera del núcleo de las células nerviosas, causando un efecto destructivo.
El equipo de investigación descubrió que el músculo tiene un mecanismo de “control de calidad” para evitar que esta proteína se acumule sin control. Las células musculares producen y envían pequeñas moléculas de ARN llamadas microARN-126 hacia la célula nerviosa. La función de este microARN-126 es prevenir la acumulación excesiva de la proteína TDP-43 en la unión neuromuscular.
El Fallo Molecular que Desencadena la ELA
El estudio reveló la causa molecular del daño en la ELA. El Dr. Ariel Ionescu, uno de los coordinadores del estudio, explicó: “Descubrimos que en la ELA, el músculo produce una menor cantidad de microARN-126, lo que conlleva un exceso de TDP-43.”
Este exceso de TDP-43 forma los agregados tóxicos que atacan directamente las mitocondrias (las “centrales energéticas” de la célula nerviosa). El daño a las mitocondrias provoca un déficit energético, destruyendo gradualmente las neuronas y causando la parálisis.
Regeneración de Neuronas
La parte más esperanzadora del estudio fue la prueba de concepto para un potencial tratamiento: Al aumentar los niveles de microARN-126 en tejidos de pacientes y modelos animales con ELA, los investigadores lograron una disminución de la TDP-43. Como resultado, las neuronas dejaron de degenerar e incluso se regeneraron.
Los investigadores concluyeron que “la adición de microARN-126 rescata las neuronas dañadas por la esclerosis lateral amiotrófica y previene la degeneración de la unión neuromuscular. Además, podría servir como base para el desarrollo de fármacos eficaces contra esta enfermedad.”