Un estudio pionero en Nature Human Behaviour identificó patrones únicos de actividad cerebral en estado de reposo que actúan como indicadores estables del comportamiento individual.
¿Podría la actividad cerebral de una persona, incluso cuando está descansando, revelar aspectos únicos de su personalidad o sus vulnerabilidades? Investigadores de la Universidad Normal de Beijing y la Academia China de Ciencias creen que sí, tras identificar lo que han denominado el “código de barras neuronal”.
El estudio, publicado en la revista Nature Human Behaviour, se centró en un aspecto de la actividad cerebral poco explorado: las fluctuaciones que ocurren dentro de regiones cerebrales individuales (dinámica intrarregional), en lugar de la comunicación entre ellas.
El Hallazgo: Un Patrón de Actividad Único
El equipo de investigación, liderado por Xiaohan Tian y Yingjie Peng, analizó los escáneres cerebrales en estado de reposo de más de 30,000 personas de entre 8 y 82 años, procedentes de cuatro grandes bases de datos.
Al dividir el cerebro en 271 regiones y observar cómo cambiaba la actividad de cada una a lo largo del tiempo, los científicos lograron extraer características estables en cada persona, creando un “código de barras” de la dinámica neuronal individual.
“Identificamos un subconjunto fiable que funciona como un ‘código de barras’ específico para cada individuo, capturando dimensiones dinámicas multifacéticas que reflejan de forma estable la variación interindividual en distintos conjuntos de datos”, explicaron los autores.
Predicción del Comportamiento y Capacidad Mental
Lo más importante del estudio es que estos códigos de barras neuronales se vincularon directamente con rasgos de comportamiento y cognitivos:
Tendencia al Consumo de Sustancias: Los investigadores encontraron que señales cerebrales que seguían patrones no lineales en regiones que procesan información sensorial eran predictoras de la tendencia de una persona al consumo de sustancias.
Capacidad Cognitiva General: Las señales que cambiaban de forma lenta y gradual en las regiones cerebrales asociadas a la toma de decisiones, el razonamiento y la memoria, estaban relacionadas con mejores capacidades mentales en general.
Implicaciones Futuras
Este descubrimiento amplía significativamente la comprensión de cómo la actividad cerebral espontánea se relaciona con las diferencias individuales en el comportamiento y la cognición.
En el futuro, esta información podría ser crucial para:
Evaluación de la Vulnerabilidad: Ayudar a evaluar la vulnerabilidad de las personas a trastornos mentales específicos.
Intervenciones Dirigidas: Facilitar el diseño de tratamientos e intervenciones dirigidas a modificar patrones de comportamiento perjudiciales.
Este trabajo sienta las bases para futuros estudios, demostrando el gran potencial de analizar la dinámica neuronal intrarregional para comprender la base biológica de la singularidad humana.