Un estudio pionero que integra datos de resonancia magnética prenatal y postnatal revela que el crecimiento cerebral cambia de “ritmo” y composición según la semana de gestación.
Una nueva investigación basada en el Developing Human Connectome Project ha arrojado luz sobre una de las etapas más desconocidas y críticas de la vida humana: el periodo perinatal. El estudio, que analizó cerca de 800 exploraciones por resonancia magnética (RM), demuestra que el cerebro no crece de forma lineal, sino que sigue una coreografía compleja y altamente dinámica entre las semanas 21 y 45 de edad postconcepcional.
Los hallazgos revelan una transición fascinante en la arquitectura cerebral. Durante la mitad de la gestación, el crecimiento está liderado por la sustancia blanca. Sin embargo, a medida que se acerca el nacimiento y en las primeras semanas de vida, el protagonismo pasa a la sustancia gris, que comienza a expandirse de forma predominante.
Hallazgos clave de la investigación:
Aceleración postnatal: El volumen cerebral total aumenta a un ritmo que se vuelve progresivamente más rápido al alcanzar el periodo postnatal.
Jerarquía de crecimiento: Las estructuras subcorticales (zonas profundas del cerebro) maduran y alcanzan sus picos de crecimiento antes que la corteza cerebral.
Diferencias por sexo: El estudio identificó que los varones muestran incrementos volumétricos mayores en comparación con las mujeres durante este periodo específico.
Metodología sin precedentes
Para cerrar la brecha en el conocimiento actual, el equipo analizó 798 imágenes de resonancia magnética de 699 individuos. Lo que hace único a este estudio es el seguimiento continuo: se integraron datos desde la etapa fetal hasta después del parto, permitiendo trazar una línea evolutiva real en lugar de capturar “fotografías” aisladas de cada etapa.
“Este enfoque ofrece una base más sólida para comprender la organización inicial del cerebro humano”, explican los investigadores. “Poner de manifiesto esta dinámica estructural es vital para identificar prematuramente posibles anomalías en el neurodesarrollo y mejorar la salud neurológica a largo plazo”.
El futuro del neurodesarrollo
Los resultados de esta investigación subrayan la importancia de integrar la neuroimagen prenatal y postnatal en la práctica clínica y científica. Al entender qué es “normal” en estas semanas críticas, la medicina podrá estar mejor equipada para intervenir cuando el desarrollo se desvíe de su trayectoria esperada.
Fuente consultada: Psiquiatria.com
IGR