La gran contribución hawaiana es el famoso poke, popularizado en los últimos años como ejemplo de comida rápida pero sana. En este caso además lo emparentamos con otro de los chicos de moda, el aguacate, y se tiene un plato que los traslada al océano Pacífico en cada bocado.
Pueden sustituir los ingredientes a voluntad, bien sea añadiendo otras frutas o reemplazando el pescado por otro como salmón o atún rojo.
Ingredientes
150 g Atún fresco
3 g Alga wakame seca
2 g Alga hijiki seca
1 Cebolleta pequeña
3 Cebollino
1 Aguacate pequeño (o medio grande)
5 g Semillas de sésamo negro
5 ml Salsa de soja baja en sal
2 ml Aceite de sésamo opcional
Chile seco al gusto
Zumo de limón o lima
una pizca de Sal
Preparación
Si usamos pescado congelado, descongelar la noche antes sobre una rejilla en la parte menos fría de la nevera. Secar bien con papel de cocina y cortar en cubos de tamaño de un bocado con un buen cuchillo. Reservar.
Rehidratar las algas wakame y las hijiki en un cuenco con agua caliente, unos 5-10 minutos. Escurrir muy bien y picar. Lavar y picar la cebolleta muy fina y el cebollino. Cortar en gajos el aguacate sin la piel. Tostar las semillas de sésamo si se desea.
Disponer en un plato o fuente el pescado y mezclar con la cebolleta, la mitad del cebollino, las algas, la salsa de soja y el aceite de sésamo. Colocar en un cuenco de servir y añadir el aguacate, al que mojaremos con un poco de zumo de lima o limón. Añadir un poco de cayena, sal y decorar con el resto del cebollino.