Con un buen yogur de calidad, de los que saben a yogur de verdad y no llevan más que leche y fermentos, se pueden hacer postres deliciosos con apenas un par de ingredientes más. Esta tarta de yogur es facilísima y admite variaciones de sabor a tu gusto, aportando una buena cantidad de proteínas.
Puedes reducir la cantidad de Maizena o incluso eliminarla por completo si empleas yogur bien espeso y escurrido unas horas antes de hacer la receta, sobre una muselina o tamiz, pero ten en cuenta que te quedará una tarta más melosa.
Aquí usamos ralladura de limón y vainilla para el sabor, pero puedes usar ralladura de naranja, agua de azahar, aroma de coco, esencia de almendra o de ron, etc.
Ingredientes
Para 8 personas
550 g Yogur natural
5 Huevos
50 g Maizena
0.5 Ralladura de limón
10 ml Esencia de vainilla
Edulcorante líquido o granulado apto para hornar (opcional), equivalente a unos 80 g de azúcar
Preparación
Precalentar el horno a 170ºC sin aire, con calor arriba y abajo. Forrar un molde redondo de unos 20-22 cm de diámetro, cogiendo un trozo grande de papel de hornear y arrugándolo con las manos haciendo una bola. Desplegar y forrar el molde, será más fácil así ajustarlo.
Batir con unas varillas manuales o eléctricas los huevos ligeramente, añadir todos los demás ingredientes y batir hasta que no haya grumos secos. Verter en el molde. Hornear hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio, unos 40-45 minutos. Se inflará probablemente por arriba y luego bajará al salir del horno, es normal. Esperar un poco antes de desmoldar y, cuando esté a temperatura ambiente, enfriar en la nevera una o dos horas.