No hay que esperar la adolescencia para hablar sobre sexualidad con los hijos

No hay que esperar la adolescencia para hablar sobre sexualidad con los hijos

Por: Iraima Gómez Ramírez

La sexualidad es un componente central de la vida humana que evoluciona desde el nacimiento hasta la vejez. Sin embargo, abordar este tema con niños y adolescentes suele generar dudas e incomodidad en padres y educadores. La pregunta clave no es si se debe hablar, sino ¿cuándo y cómo empezar?

La respuesta de expertos en psicología, pedagogía y salud sexual es unánime: la educación sexual comienza en el hogar y se inicia tan pronto como el niño o la niña empieza a preguntar, incluso en la primera infancia.

La Primera Infancia (0 a 6 años): La Curiosidad Natural

A esta edad, la sexualidad se aborda desde la exploración del cuerpo, la identidad y la diferencia. Los niños son curiosos sobre las partes de su cuerpo y las de los demás.

¿A qué edad empezar? Desde que comienzan a preguntar: “¿Por qué los niños no tienen senos?” o “¿De dónde salen los bebés?”. Esto puede ser a los 2 o 3 años.

  • Nombres Correctos: Enseñar los nombres anatómicos correctos de los genitales (p. ej., pene, vulva), normalizando su mención como cualquier otra parte del cuerpo (mano, nariz).
  • Privacidad: Establecer la regla de la “ropa interior” (ninguna persona debe tocar esas partes ni permitir que otros lo hagan) y el concepto de privacidad al vestirse o ir al baño.
  • Diferencias y Roles: Explicar las diferencias físicas y desmentir estereotipos de género de forma sencilla.
La educación sexual comienza en el hogar y se inicia tan pronto como el niño o la niña empieza a preguntar, incluso en la primera infancia.

La Niñez (6 a 12 años): Amistad, Valores y Medios Digitales

En esta etapa, las conversaciones deben migrar de la anatomía a las emociones, los valores, la amistad y la influencia social. Los niños comienzan a recibir información (y desinformación) de sus pares y de Internet.

  • Reproducción Sencilla: Explicar el proceso reproductivo de manera más detallada y científica, preparando el terreno para la pubertad.
  • Afectividad y Emociones: Hablar sobre el respeto mutuo, el amor, las relaciones saludables y los diferentes tipos de familias.
  • Seguridad en Línea: Es crucial empezar a hablar sobre el ciberacoso, la pornografía (que muchos ya podrían encontrar accidentalmente) y cómo proteger su imagen y privacidad en redes.
  • Cambios Físicos: Introducir los cambios de la pubertad (menstruación, desarrollo mamario, cambio de voz, eyaculación) como procesos naturales.

La Adolescencia (12 años en adelante): Relaciones, Riesgos y Responsabilidad

La adolescencia es la etapa más crucial, pues es cuando la información debe ser más completa y detallada, enfocada en la toma de decisiones responsables, la salud y el respeto.

  • Consentimiento: Este es el tema central. Enseñar que el consentimiento debe ser libre, entusiasta y revocable en todo momento.
  • Salud Sexual: Información rigurosa sobre la prevención de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y el uso correcto de métodos anticonceptivos, haciendo énfasis en la doble protección (preservativo para prevenir ITS y otro método para anticoncepción).
  • Relaciones de Pareja: Discutir las características de una relación de pareja equitativa, la prevención de la violencia en el noviazgo y el manejo de la presión de grupo.
  • Orientación e Identidad: Ofrecer un espacio seguro y sin prejuicios para que exploren y pregunten sobre su orientación sexual e identidad de género.

 La Clave del Éxito: La Conversación Continua

Los expertos coinciden en que no existe “una sola charla” sobre sexualidad, sino una serie de conversaciones cortas, honestas y progresivas a lo largo del tiempo.

  • Aprovechar los momentos para hablar Usar situaciones cotidianas (una escena de película, un comercial, el embarazo de un familiar) para introducir temas de forma natural.
  • Actitud Abierta: Mantener una actitud de escucha activa y no juzgar las preguntas o las experiencias del niño/adolescente, por incómodas que sean.
  • Honestidad: Si no se sabe la respuesta, es mejor admitirlo y buscar la información juntos.
  • Enfoque de Valores: Conectar la sexualidad con el respeto, la responsabilidad, la empatía y el autocuidado.

 

Fuentes consultadas: Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Panamericana de la Salud (OPS), UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) y Planned Parenthood, Sociedades de Pediatría y Psicología

 

 

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